Corrican Alanos Españoles

Sementales

Desde el principio de nuestra crianza, en el año1.994, las hembras fueron la base de nuestra selección funcional, buscando para ellas los mejores machos coetáneos en cada momento, de la cepa genética encartada y contrastada, y de la máxima capacidad de trabajo ganadero. En lo morfológico sólo filtramos salud mecánica y tipicidad, sin entrar en pesos, medidas o proporciones, tarea que relegamos para una segunda etapa, una vez tuviéramos fijada esta prioridad capital. Una vez descendimos en las genéticas lo suficiente, y pudimos comprobar qué machos transmitieron las cualidades más deseadas para nuestra línea de sangre, entonces sí, entonces comenzamos a poner el foco en los SEMENTALES en los que centramos nuestra cría.

PANTERO de Sámano (de Óliver)

DIENTE del Córrican

Diente del Corrican


Fué un autentico privilegio el poder contar ya entrada la segunda década de los 2000 con una genética que saltaba 30 años atrás, sòlo con lo mejor de los Alanos ganaderos antiguos, y para mayor lujo, en un ejemplar experto en agarre de ganado, libre de displaxia, con mordida perfecta y el corazón de un bravo legionario de los viejos Tercios españoles. 

Su genétcia conocida comienza en Sámano, con una de las alanas más deseadas que vivían en aquellos años de investigación de reorganizar la raza, desde la zona encartada, que además trabajaba con tan buenos resultados como el mejor de los machos en el agarre de ganado, por su funcionalidad y por su pureza genética y morfológica, tenía enamorados a todos los componentes de aquel primer Grupo de Amigos del Perro Alano Español, sin ningún género de dudas era la PANTERA de SÁMANO,  la de Chefo, que provenía de la línea familiar de su tío.

«La fortuna quiso que el Navarro de Carlillos fuera vecino de ella, de modo que en el cruce con Gala, la hija de Limón, volviera a Helguera un cachorro (hermano de Alalju Godo) que fue cruzado con Pantera. Para nuestra suerte el tipo se aligeró coincidiendo con nuestro propósito de un Alano tan rápido como poderoso. Así llegamos a la cepa más completa, en mi opinión, a la que se podía aspirar con sangre atávica y local.

En esta línea de sangre nace el primero de los Tigres, cuya genética heredamos orgullosos, gracias a la generosidad de Oliver. Tipo, genetica, equilibrio y presa como el que más.»

 

 

El origen de este proyecto, de recuperar el viejo Alano español, que inició en la década de los 80 el equipo GAPAE, nació con la idea en mente de llegar hasta el Alano desde la genética que atesoraban los últimos presas del país localizados en excelentes condiciones en Encartaciones, como perros de toros, y alguna hembra jabalinera. El Proyecto se encarnó en el Godo de Alajú, pero era tan complejo recrear un cuerpo de LEBREL con cabeza DE PRESA, como una mente fría y un corazón caliente. La tendencia era más prolija en cargar de sustancia las morfológicas, o en aligerarla desde la cabeza hasta el rabo; del mismo modo, los que eran muy sociables no tenían sangre en las venas, y los que la tenían para osar agarrar, perdían el autodominio con sus congéneres… el equilibrio entre tantos matices era la diferencia y la barrera, bajar el mito a la realidad era el reto, pero estaba escrito que existió y si en algún sitio se mantuvo, no debería ser muy lejos de estas magníficas castas criadas por los ganaderos al calor de su orgulloso ganado monchino. Más bien decir que ese era el sitio.

El momento era el adecuado: La Selva de Pedro Lana, traía detrás al Brutus de Ponce de León (Navarro de Sámano x Linda la Roja) y por madre a la Lista de Saravia (Rambo de Ponce de León y más Saravia, que era el ingrediente mágico de la livianidad que faltaba) Una estructura ligera pero con un genotipo bien ponderado y muy consistente. En lo temperamental era el sumun de la inteligencia, la valentía y el saber estar del compañero soñado.
El Puntal de Viesques podría parecer el contratipo de ésta en lo morfológico, más braquicefalo pero sin pasarnos, morro más amplio pero sin velfo, tronco mas magro, pero metido en cintura, y en lo genético las mismas raíces, por supuesto. 

El producto fue una camada muy típica y homogénea, con un individuo algo más estirado que el resto, que traería, 20 años después, la esencia del Proyecto que se resistía a reencarnarse.

La primera vez que irrumpió en un ring, caminando con paso tenso entre los chatos arrugados y flemáticos de la época, ya nada volvió a ser igual. Se alzó con el mejor de raza por fin un alano que venía del trabajo. Por fin uno encartado. Por fin uno libre de Carpintero, Taranto y todo ese grupo que ganaba en las exposiciones una tras otra. El juez Carlos Salas, director de las Razas españolas sentenció el cambio de rumbo. Debia ser el año 2005, Talavera. Exposición internacional. Especial Razas españolas. Mejor que mil palabras se hizo entender entre algunos Alaneros el concepto original. No era perfecto, mejorable en muchos matices, pero su magna presa en el agarre de toros y guarros, sobre una estructura tan ligera y veloz como potente, era justo el hueco a ocupar, por derecho, en la cinofilia internacional. En él se encerraban un corazón y un temperamento regio que le hacían pisar muy fuerte, y todo lo decía con esa altiva expresión, típica, rústica y antigua, que transmitía sólo con verlo, y que por un momento cortaba el aliento.

Hoy quiero destacar el buen criterio de los que se fijaron en Diente contra sus modelos contemporáneos y los que después han elegido y eligen su sangre, que marca un sello de identidad muy fuerte en toda la línea, fácilmente reconocible, por dentro y por fuera. 

Dedicado a su primer dueño, José Ignacio Vega, un recuerdo muy especial a su revulsivo, mi buen Carlos Muñoz, y a los que han apostado por el Gran Trabuco del Corrican haciéndole crecer en el tiempo. Aquí muestro cómo son sus hijos, nietos y descendientes, con gran orgullo.